Buy the best web hosting reviews of 2012 and consider reading BlueHost Review and users testimonials.

Reflejos primitivos

Los bebés realizan una serie de movimientos durante su primer año de vida que les permiten integrar los reflejos primitivos. Los Institutos de Neurología de Estados Unidos y de Suecia mantienen que estos patrones de movimientos, realizados durante los primeros meses de vida, contienen en sí mismos un efecto inhibidor natural de los reflejos primitivos y, por tanto, permiten un correcto desarrollo motor.

 

Si estos movimientos no se han hecho, o se han hecho de manera insuficiente, los reflejos primitivos permanecerán activos. Pero podemos darle una segunda oportunidad al cerebro a través de un programa de ejercicios personalizados.

Un reflejo es una reacción involuntaria que surge ante ciertos estímulos.
La integración de un reflejo supone la adquisición de una nueva habilidad.

Al nacer, todos tenemos unos reflejos destinados a asegurar nuestra supervivencia. Estos reflejos, denominados primitivos, son movimientos automáticos que se originan en el tronco encefálico y no están controlados de manera voluntaria. Uno de estos reflejos primitivos es el de succión, que permite al bebé alimentarse nada más nacer. No obstante, estos reflejos van desapareciendo entre los primeros doce meses y los 3 años de vida de un niño.

El desarrollo motor normal está relacionado con la integración y desaparición de los reflejos primitivos. En función de cómo se integran y desaparecen estos reflejos, aparecen las reacciones o reflejos posturales del adulto. Estas reacciones determinan nuestras habilidades físicas y permiten un desarrollo neurológico normal.

La presencia de reflejos primitivos en niños o adultos es indicativa de inmadurez cerebral, pudiendo verse afectadas las habilidades motoras gruesas y finas, la percepción sensorial y el desarrollo cognitivo y emocional.

Detectar si un reflejo no está integrado puede dar pistas sobre la causa del problema del niño, pero si hay varios reflejos, es posible que estemos ante un retraso en el desarrollo neurológico.

Cuando los reflejos no están integrados pueden aparecer estos síntomas:

  • Problemas para controlar esfínteres.

  • Problemas de atención y concentración.

  • Dificultades para aprender a dar la voltereta, saltar a la pata coja o montar en bicicleta.

  • Problemas de comportamiento, excesiva introversión, timidez o agresividad.

  • Dificultades para comunicarse, lenguaje pobre y tardío.

  • Mala letra.

  • Dislexia y dificultades de aprendizaje.

  • Llanto espontaneo.

  • Mareos al montar en coche y en columpio.

  • Malas posturas, excesivo acercamiento al pupitre para escribir.

  • Mala coordinación mano – ojo.

  • Mal equilibrio y pobre coordinación, frecuentes caídas.

  • Problemas de lateralidad y movimientos cruzados.

  • Hiperactividad, distracción excesiva.

  • Impulsividad.

  • Problemas de organización…

¿EN QUÉ CONSISTE LA TERAPIA DE INTEGRACIÓN DE REFLEJOS PRIMITIVOS?

En primer lugar, como Optometristas Comportamentalesevaluamos qué reflejos están integrados y cuáles están activos.

Una vez identificados los reflejos primitivos activos, diseñamos una terapia personalizada, consistente en unos ejercicios físicos sencillos que en el niño debe realizar en casa con la colaboración de sus padres.

Si quieres hacernos una consulta o ampliar la información sobre la Terapia de Integración de Reflejos Primitivos, visita nuestras ópticas o contacta con nosotros.